
De cómo Carrillo Puerto bautizó los huevos motuleños en Sambulá | Por Carlos Martín Briceño
1.- La escena posible. Sábado 3 de diciembre de 1921. —¡Estos son los auténticos huevos motuleños! —se adelantó el gobernador electo de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto, a responder cuando sus invitados, entusiasmados por los sabores del desayuno, preguntaron al cocinero por el nombre de la exquisitez que estaban degustando: huevos estrellados que mezclaban la crujiente textura de las tostadas de maíz y el deleite de los frijoles refritos con el regusto salobre del jamón ahumado, el dulzor de una aromática salsa de tomate enriquecida con cebolla y manteca de cerdo y el sutil acento de los chícharos.








