
Verde olivo | Por Carlos Martín Briceño
Te perseguirán los recuerdos divinos del ayer, te atormentará tu conciencia infeliz. Frank Domínguez, “Me recordarás” Querida Gretel: El día que supe que Estados Unidos reanudaba relaciones diplomáticas con Cuba, me acordé de ti. Me remonté a aquel verano del ochenta y siete, al momento en que te divisé en la cola de los helados Coppelia. A estas alturas, prefiero ser sincero: lo que verdaderamente llamó mi atención fue ese par de obuses, duros y puntiagudos, desafiando el firmamento, que se transparentaba detrás de tu blusa azul de tirantes, grisácea de tanto uso. Entonces yo tenía veinte, estaba en la universidad, leía con avidez a los escritores del boom latinoamericano, escuchaba Nueva Trova y creía firmemente que, con el paso del tiempo,







