
“Blanco Trópico”, paraíso al alcance
Por Carlos Martín Briceño Aunque no vivimos en una isla, los habitantes de la Península de Yucatán, quizá por nuestra condición caribeña, a lo largo de la historia siempre nos hemos mantenido aislados del resto de México, identificándonos mucho más con nuestros vecinos del Caribe. La música yucateca, sólo por mencionar algún tópico, nada tiene que ver con los ritmos del norte de México, pero sí con el bambuco colombiano y el bolero y el danzón cubanos. Lo mismo podríamos decir de nuestra gastronomía, clima, tradiciones y arquitectura. En este sentido, uno entiende que ante ojos fuereños, la Península pueda considerarse como un país aislado del resto de la República, una ínsula calurosa con idioma y costumbres propios y a








