
El ruvalcabiano arte de musicalizar las palabras*
Cada vez que aparece un nuevo libro de poesía uno celebra. La poesía, género desdeñado por las editoriales, parece andar siempre a ciegas pues para existir tiene que hallar al lector que vibre, al ser humano capaz de comulgar con el poema y dejarse llevar por la seducción de la metáfora. Ya lo dijo el chileno Gonzalo Rojas, que la poesía es “aire, un aire, un aire nuevo, no para respirarlo, sino para vivirlo, un ejercicio respiratorio que intenta la libertad, la vivacidad”. Por eso celebro haber sido invitado a este convite a dar fe de la aparición de La música, el nuevo libro del escritor Eusebio Ruvalcaba, a quien me une, además de una gran amistad, la devoción








