
Los cuentos, las historias, las novelas que tienen una base real, son para el lector como un nocaut: Carlos Martín Briceño | Entrevista por Armando Pacheco
Llegaba agitado, bien vestido, con un portafolio —quizá un Samsonite—; saludaba a los presentes, luego sentábase y acto seguido asentaba dos celulares en la mesa: un Nokia y el otro BlackBerry, tipo ejecutivo; el taller literario podía empezar. De esta manera es como recuerdo mis primeros años de compañerismo —que se convertiría en amistad— con el escritor Carlos Martín Briceño. Él solía llevar sus cuentos una y otra vez para que fueran analizados y criticados por quienes asistíamos al taller del Centro Yucateco de Escritores (CYE), en aquel inicio del siglo XXI. Años más tarde, su oficio, perseverancia y total terquedad, darían grandes frutos. Ganó una beca estatal y tiempo después fue merecedor al Premio Nacional de Cuento «Beatriz Espejo». Desde








