
La muerte del Ruiseñor, un ejercicio narrativo de alto nivel, Mauro Barea
La muerte del Ruiseñor Carlos Martín Briceño Ediciones B 197 páginas. Cuando conocí a Carlos Martín Briceño hace unos años en Cancún, le sorprendía que yo fuese novelista (yo debo acotar aquí que un muy mal novelista); me comentaba sonriente: «ya me es complicado hilvanar cuentos debido a sus propias convenciones y reglas, me toma tiempo construir las historias; pero tú llevas una novela de trescientas páginas, otros dos manuscritos de similar extensión en el cajón…, siempre me han sorprendido los novelistas por el manejo de la extensión y la complejidad de la novela en sí». Más o menos fueron sus palabras. Yo tuve que sincerarme al contrario: la brevedad se me daba fatal y me sorprendían los cuentistas








