
El elogio de la Academia
Fue La ciudad y los perros la primera novela de Mario Vargas Llosa que llegó a mis manos. Recuerdo bien el libro, tanto por la edición -un sobrio ejemplar de pastas duras y portada modernista, de la editorial Bruguera – como por el impacto que me produjo la trama. La historia, que poco tenía que ver con alguien como yo que crecía en un tranquilo hogar yucateco de clase media en los años setenta, no me la podía quitar de la cabeza. El Jaguar, Alberto, el serrano Cava y el Esclavo, todos ellos estudiantes del Colegio Militar Leoncio Prado en Perú fueron para mí, en aquella época, algo más que personajes de ficción. Los sentía tan reales que constantemente regresaba








