
Secretos que caen por su propio peso [Sobre Los secretos vivos, de Carlos Martín Briceño] | Mario Lope
Carlos Martin Briceño le tiene tomada la medida al cuento. Su técnica minimalista -nada de excesos gramaticales ni retacería de párrafos- otorga al texto un ritmo y pulso que no dan tregua al lector, manteniéndolo impaciente por pasar las páginas una tras otra. Es el caso de su nuevo libro de cuentos Los secretos vivos (2025), bajo el sello de Lectorum, cuyo título sugestivo no sólo engancha, sino que cumple con el propósito y contenido de los doce relatos que compendian este tomo.








