
Las letras están servidas | Por Rosely E. Quijano León
El libro más reciente de Carlos Martín Briceño es una delicia literaria y culinaria, mezcla de sabores, olores, recuerdos y letras que se guisaron, sin duda, a fuego lento con mucho amor y añoranza. Cuántos recuerdos de la infancia no se encuentran atrapados en el humo de una olla de comida, cuántos bocados de comida yucateca no nos transportan a la casa de las abuelas y a los lugares inexistentes de nuestra niñez, por eso este libro evoca con sus crónicas y sus recetas al estómago, al paladar, al corazón y la memoria.








