
Sunrise, relato del libro de cuentos ‘Los secretos vivos’ de Carlos Martín Briceño
Le prometí que vendría a verla a Nueva York. Se lo dije esa frenética mañana mientras nadábamos en el mar turquesa de Playa del Carmen, donde nos conocimos. Hacía calor, el océano estaba en calma, la playa vacía y libre de turistas. Solo unos cuantos trasnochados se animaron a terminar la gran fiesta de fin de siglo dándose un chapuzón. Jennifer y yo nos contamos entre ellos. Busco la hora en mi reloj. Aún faltan cuarenta minutos para que Jennifer aparezca en la terraza de esta taberna, ubicada en el corazón de Central Park, que eligió para nuestro encuentro según su correo electrónico. Doy un trago a mi cerveza y evoco que hace unos momentos, mientras caminaba hacia aquí, descubrí, camuflado







