
Agatha Christie, a cincuenta años de su fallecimiento | Por Carlos Martín Briceño
Los más de dos mil millones de ejemplares vendidos a la fecha y las adaptaciones continuas de sus novelas en la pantalla son prueba palpable de que la autora británica sigue siendo la reina indiscutible del misterio El primer título de Agatha Christie que cayó en mis manos fue Diez negritos. Me lo obsequió en el verano de 1976 mi tía Merry Cáceres Martín junto con un libro de Erle Stanley Gardner —El caso de la inquietante pelirroja—, escritor norteamericano al cual ella, lectora empedernida de novelas policiacas, le tenía tanto respeto como a Christie. Publicado en 1961 por la mítica editorial barcelonesa Molino, aquel volumen de Diez negritos tenía ya la portada carcomida y las hojas amarillentas. Era obvio que había pasado por muchas manos antes







