
Caída libre o la planeación sobre el abismo
Por Carlos Vadillo Buenfil Las coincidencias entre Carlos Martín Briceño y yo son asombrosas, diría algún fabulista decimonónico. No sólo por ser tocayos, primer dato evidente, sino porque firmamos con nuestros dos apellidos, nacimos el mismo año, somos peninsulares, es decir, golfos de México, somos narradores de historias canallescas, lo que nos hizo estar incluidos en un libro colectivo de cuentos editado en España, y somos colegas publicados por la misma editorial mexicana: Ficticia, en su colección de Cuento Contemporáneo. A esto agrego nuestras etapas de formación literaria, pues ambos fuimos, aunque en talleres y en épocas diferentes, alumnos de don Rafael Ramírez Heredia, el Rayo Macoy. En Caída Libre, catorce cuentos pugnan por el protagonismo, pero la ventaja la







