
Queso relleno, sublime expresión de la gastronomía yucateca
Considerado por los conocedores como superior a la popular cochinita pibil, el queso relleno –mi favorita entre las comidas yucatecas– es un plato que se elabora con la cáscara hueca del queso Edam El gallo azul, un queso añejo, fuerte y salado, de tenue sabor a nuez, cuyo nombre proviene de su lugar de origen –la provincia de Edam en Holanda septentrional– y que se produce tradicionalmente en forma de bola, recubierto por una capa de parafina roja. Las leyendas dicen que las primeras piezas llegaron a las mesas meridanas hace más de un siglo, a raíz del encallamiento en las costas peninsulares de un barco holandés que se dirigía a la Guyana. Más adelante llegarían en los barcos que exportaban madera, chicle y henequén a Nueva Orleans








