
Los secretos vivos | Por Jorge Cortés Ancona
Creo que, a pesar de lo elogioso, no le gustaría a Carlos Martín Briceño un comentario acerca de su libro Los secretos vivos con enfoque didáctico, aunque prefiero escribirlo así, sin dejar de manifestar que no está exento de alguna intención polémica. No juego billar, pero equivale a una carambola de cuatro bandas. Los fines son constructivos.







