Quizás por su brevedad y contundencia, el cuento ha sido desde siempre el género literario preferido por los narradores yucatecos. Juan García Ponce, Joaquín Bestard Vázquez, Carolina Luna, Agustín Monsreal, solo por mencionar algunos, son autores reconocidos que le han apostado a la escritura de este género, sin tomar demasiado en cuenta las preferencias de las grandes casas editoriales. No obstante, la reciente aparición en el Fondo de Cultura Económica de un par de novelas escritas por dos meridanos, parece indicar que se avecina un cambio.
Me refiero a Mientras viva en la tierra, de Gallo Molina (Mérida, 1991) y a La Travestiada, de Yobaín Vázquez Bailón (Mérida, 1990), dos libros que, a pesar de ser muy diferentes, constituyen un buen ejemplo de los temas que interesan actualmente a los narradores yucatecos.
Coming-of-age dirigida “principalmente a gente en sus veintes”, según comenta su propio autor, Mientras viva en la tierra (Premio Juan Rulfo para Primera Novela 2023) cuenta en primera persona la historia de Lucas, un comunicólogo obsesionado con la idea de no llegar a los veintisiete años sin haber aparecido antes en Wikipedia.
Narrada de manera lineal, utilizando un lenguaje sencillo pero eficaz, esta novela no arriesga para no tropezar; sin embargo, gracias a su honestidad logra transmitir la angustia del protagonista que teme quedar varado para siempre en ese limbo que significa para él llegar a los veintisiete y abandonar la juventud siendo un don nadie.
Tomando como pretexto la trágica historia de los miembros del Club de los 27 (Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain y Amy Winehouse) Gallo Molina describe la crisis existencial de Lucas —amores, pérdidas, frustraciones— y nos sumerge con naturalidad en los avatares de su corta vida. Relato de juventud que por momentos recuerda a La tumba, de José Agustín o a Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco, Mientras viva en la tierra es también una falsa autobiografía y un mosaico variopinto de los problemas que atormentan a las nuevas generaciones en la clase media.
“No quería escribir una autobiografía, sino crear un personaje que viviera experiencias similares a las mías, pero que fuera independiente”, apunta Gallo Molina en una entrevista a propósito de su ópera prima. No obstante, las coincidencias son tantas —Lucas es periodista de música, Gallo es copywriter y guionista, ambos están por entrar a la década de los treinta, son hijos únicos…—, que resulta imposible no asociar al autor de la obra con su personaje principal.
Por otra parte, La Travestiada (Premio Nacional de Novela Joven José Revueltas 2023), de Yobaín Vázquez Bailón, cuenta una versión ficticia del destino que deparó a la docena de homosexuales detenidos por faltas a la moral durante el legendario “Baile de los 41”, aquella mítica reunión que conmocionó a la sociedad porfiriana en noviembre de 1901.
Siguiendo la premisa histórica de que el resto de los involucrados quedó libre gracias a sus influencias y posición social, Vázquez Bailón coloca a los doce travestidos que no pudieron evadir la justicia capitalina a bordo del barco militar que habría de llevarlos a combatir a los mayas rebeldes en la frontera con Belice.
El viaje, cuyo derrotero parecería sacado de un folleto turístico actual (Veracruz-Progreso-Isla Mujeres-Cozumel-Costas de Quintana Roo) tenía como destino final los campamentos militares cercanos a Chan Santa Cruz que, entonces, recibían a los detenidos políticos y a ciertos personajes incómodos para la dictadura.
Con una narrativa ágil cargada de mala leche y harta ironía, Vázquez Bailón convierte este periplo marítimo en una fiesta donde cabe todo tipo de aventuras: desde una inesperada boda gay en plena travesía hasta un motín de prisioneros, pasando por una feroz tormenta tropical.
Tal vez el mayor acierto de esta novela sea el corrosivo humor con que su autor aborda un tema tan polémico y la visibilidad que hace de estos doce personajes olvidados por la historia oficial. “Los más pobres, los más morenos, los más vulnerables”, como el mismo autor señala.
Ambas novelas son igualmente frescas y significan una bocanada de aire puro en la narrativa del sureste, no solo porque tratan temas que se alejan de lo que tradicionalmente se ha escrito en la península, sino porque son divertidas y conmovedoras, una combinación atractiva para cualquier lector de nuestros tiempos.
Texto publicado en el suplemento Laberinto del periódico Milenio
Enlace: https://amp.milenio.com/cultura/laberinto/una-nueva-generacion-de-literatura-yucateca-en-dos-novelas