Helena o la Anunciación

Helena o la Anunciación

Antes de Helena odiabas el piano. Había que estar en punto de las siete de la tarde, cada último viernes de mes, con el pelo arreglado, el vestido vaporoso y las zapatillas bien lustradas, en las tertulias musicales. El piano era una tradición en...

Todas las tardes

Todas las tardes

A las dos de la tarde, cuando el calor obliga a todo el pueblo a refugiarse en la siesta y hasta los perros de la calle buscan el cobijo de los corredores del palacio municipal, Catalina Salum aprovecha para cerrar durante una hora las puertas...

Donde camina la nostalgia

Donde camina la nostalgia

Siempre me pareció que esa era la cuadra más larga del barrio. Uno pasaba primero el bar de la esquina, luego el local de baile, enseguida unas viejas casonas color pastel de techos altos, hasta toparse con la figura de la anciana.  Había que...

El ornitólogo

El ornitólogo

          Era una sombra refulgente sobre la arena humedecida; el hombre detuvo sus pasos y se agachó para observar de cerca: se fijó en el brillo del plumaje, en los pequeños espolones de las patas y, sobre todo, en el afilado pico que lo...

Saldos

Saldos

Lo valía, claro que lo valía. Bastaba ver el departamento, abandonado, con la  computadora siempre encendida. Cuatro meses habían transcurrido desde la tarde del rompimiento y, salvo por algún telefonema para acordar trámites legales, no...